Las lucarnas son elementos arquitectónicos que dotan a los tejados no solo de luminosidad, sino también de una belleza singular. Conocidas popularmente como buhardillas o mansardas, estas estructuras sobresalen de la superficie inclinada del tejado y poseen ventanas que proyectan la luz al interior del edificio. Su variedad en diseño refleja diferentes épocas y estilos arquitectónicos, otorgando a cada edificio una personalidad única.
A continuación, un recorrido visual y descriptivo por las principales tipologías de lucarnas:

Fila 1:
- Lucarna Rampante (Chien couché):
Posee una pendiente que sigue la inclinación natural del tejado, integrándose suavemente con el entorno visual del edificio. - Lucarna Retrousée (Demoiselle o Chien-assis):
Destaca por su elegante tejado curvado hacia arriba, similar al perfil de un perro sentado. Añade sofisticación clásica a la cubierta. - Lucarna Jacobina (à deux pans):
La más común, con dos vertientes que se unen en una cumbrera perpendicular al tejado principal, sencilla y funcional. - Lucarna Capucine (à croupe):
Cuenta con un tejado a cuatro aguas que ofrece un aspecto más suave y armonioso, con líneas elegantes.
Fila 2:
- Lucarna Normanda (demi-croupe):
Combina una media cadera y una pequeña terminación en gablete, brindando un aspecto tradicional del norte francés. - Lucarna con Frontón Triangular (pignon):
Presenta un frontón ornamental triangular sobre la ventana, aportando un aire clásico y distinguido. - Lucarna Meunière o Gerbière (pendante):
Sobresale significativamente del tejado, históricamente utilizada en molinos y graneros para facilitar el acceso o almacenamiento de materiales. - Lucarna Guitarra:
Caracterizada por su original forma curvada, que recuerda el cuerpo de una guitarra, aportando singularidad decorativa.
Fila 3:
- Lucarna con Laterales Curvos (jouées galbées):
Sus paredes laterales curvas permiten una integración delicada con cubiertas de pizarra o paja, dando un aspecto natural y armónico. - Lucarna Trapezoidal (trapèze o rampante à jouées biaises):
Su forma trapezoidal y laterales inclinados aportan dinamismo visual, además de maximizar la entrada de luz interior. - Lucarna Reentrante:
A diferencia de otras, está integrada dentro del plano del tejado, creando una atmósfera íntima y recogida en el interior.
Fila 4:
- Lucarna Ojo de Buey (oeil-de-boeuf):
Redonda u ovalada, enmarcada con zinc labrado, es característica del barroco francés y aporta un toque ornamental y lujoso. - Lucarna Frontón con Alas (fronton à ailerons):
Altamente decorativa, posee un frontón prominente con alas ornamentales y aleros extendidos, propia de edificios señoriales. - Lucarna Gable:
De diseño sencillo y triangular, práctica y eficiente, frecuente en construcciones más austeras.
Esta clasificación visual y técnica muestra cómo las lucarnas, más allá de su funcionalidad, enriquecen la identidad arquitectónica, ofreciendo tanto soluciones prácticas como una belleza atemporal en los tejados del mundo.
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